jueves, 29 de diciembre de 2011

He vivido un infierno
vestido de rosas y lirios,
caían como niebla,
y se desnudaban ante mis ojos.

Lágrimas que cierran la puerta al paraíso,

nostalgia engalanada,
sueño adolescente,
corro hacia la memoria de mi tiempo perdido
¿donde se desvió mi camino?

Sigo sabiendo poco, mas bien nada,

besando fantasías y sueños,
hastiado, tropiezo una vez más.

Ahora busco unas huellas ajenas

mecidas en cabellos de oro,
los pasos de alguien que temo perder,
entre helados callejones temo perderte.

Anhelo un segundo más para que los relojes se detengan,

todo sea como estaba,
y enfrentarme aquí y ahora
y despegar mis labios marchitos,
respirar fuera del humo,
dentro de ti.